Talvez, nos hemos olvidado de los siglos, y cada vez que observo el monolito, trozo de marmol, moho, perpetuidad, pienso en el arte, en la cultura y la historia, cada 1900, es un siglo, un final añejo de una arquitectura neo-gótica, neo-barroca, una belleza hecha en miniatura con dimensiones exactas, imagenes que expresan dolo y misericordia, y que han sido perturbadas, demolidas, y cambiadas por la atrocidad del modernismo absurdo, es el hombre del ayer, animal poco razonable.
Un pedazo de olvido, es un patrimonio histórico que no valora el citadino.
Es por eso justifico el fin de mis palabras.









Aquí no turban las sombras de la duda,
La severa verdad inmóvil vela.
Aquí reina la paz eterna y muda,
La paz del alma fatigada anhela.
Fernando Castañon
Feb. 11. 1879
locación Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México
Fotografía Juan N.